Así, de esta guisa parecía querer justificar sus acciones ante el contribuyente que un día decidió apostar por Bankia. Y todo después de haber abandonado el barco antes de que fuera a pique.
¡¿Cuánto más tendremos que pagar por las andanzas y desventuras a las que deciden enfrentarse, cual Don Alonso Quijano, los directivos de nuestros bancos?! ¡¿Cuánto más piensan jugar con nosotros aquellos quienes se juegan nuestros ahorros en la timba?!
Son preguntas que todos nos hacemos sin querer responder. - Preferimos mirar a otro lado; Preferimos deleitarnos con un partido de fútbol de la selección-. Esto es lo que parecen pensar los gobiernos que hoy se visten de rojo, azul, o verde mostrando sus mejores galas con tan solo un objetivo: seducir a la banca.
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